Mi gran pequeña LISI, descansa, te lo mereces

Hoy hace, exactamente 2 meses y 16 días que, sin para nada esperarlo, vagabas por el campo y por la peligrosa calzada sin un rumbo definido, con esas ataduras tan apretadas a tu cuello que te hacían sentir aún presa en tu cárcel de hierva y tierra, esas mismas ataduras que, a juzgar por su estado, estaban ahí desde hacía muchísimo tiempo. Quizás creciste con ellas y ni siquiera se dieron cuenta porque eras una de esas perras con “dueño” pero invisibles.

Seguiste siendo invisible ese fatídico día en el que te escapaste de la que había sido tu “casa”, pasaste por delante de mucha gente pero no te veían, ¿o es que en realidad en esta sociedad aún no estamos acostumbrados a ver un animal perdido y desorientado y ayudarlo? ¿quizás esas personas que NO te vieron fueron tu sentencia de muerte? Quizás si no hubieras sido INVISIBLE no estaría escribiéndote esto ahora mismo, sino feliz en un nuevo hogar, feliz en este mundo, en el mismo que no te quiso ver ni aun estando moribunda.

Me imagino qué debiste sentir…

En ese oscuro momento en el que andabas vagando, buscando algún sitio donde poder pasar la noche… la fría calzada, la calurosa noche que incitaba a buscar algo de agua para seguir caminando, esos faros que una y otra vez te deslumbraban… no sabías qué estaba pasando, no sabías donde estabas ni cómo habías llegado hasta allí.

Todo pasó tan rápido…

Ese golpe… tan seco, tan fuerte… tanto que te quedaste inmóvil hasta que te diste cuenta de lo que había pasado y te pusiste a salvo… supongo que fuiste arrastrándote, con la única patita que te quedaba “buena” hasta encontrar un remanso de paz donde poder morir, esa cuneta, esa zona en penumbra que, siendo negra, aun me hizo mas difícil verte. Hasta que creíste que ya, ahí, estabas bien y que tu vida terminaría así, en una fría calzada, en una calurosa noche de verano, sin conocer qué era una caricia, sin conocer qué era el calor de un hogar, sin conocer qué era tener una familia…

Pero entonces viste una linterna, alguien se acercaba, y lo hacía corriendo, iba hacia ti y no sabias que te depararía la suerte. Esas personas se agacharon, te acariciaron y te dijeron “no te preocupes vamos a ayudarte”. Cuando ya creías que nadie vendría, que nadie te salvaría de ese calvario, cuando ya creías que morirías alli, sola y sin conocer el amor humano, entonces llegaron ellos.

Cuando me agaché junto a ti y te miré a los ojos pensé, no te abandonaremos, nosotros no, no te dejaremos a tu suerte. Te miré las heridas y en la vida me pude imaginar lo que vendría después.

En la oscura noche, de pronto, aparecieron mas luces, y de varios colores, amarillas, blancas, azules… todos estaban ahí para ayudarte querida LISI, todos estábamos ahí para darte una oportunidad de vivir.

Te montamos en el coche y tu solo me mirabas, nadie se atrevía a cogerte por tu linda cabecita pero yo si… solo había que mirarte a los ojos para saber que no ibas a hacerme nada, para saber que solo necesitabas y anhelabas ayuda para calmar ese gran dolor que tus heridas te hacían sentir.

Todo estaba tranquilo hasta que, una vez en el veterinario, te abracé y tu me mirabas, no dejabas de hacerlo… no entendias nada de lo que estaba pasando pero, yo si.

Ese momento…

La columna y la patita delantera izquierda partida en mil pedazos, no podrías caminar bien, no podías hacer caca y pipi por ti misma… si a todo esto le sumamos que tenías unos 9 o 10 años y pesabas 35 kg iba a ser todo increiblemente difícil.

Pero había que intentarlo… había que pedir mas opiniones.

Desgraciadamente todos nos decían lo mismo…

En casa no parabas de llorar, de impotencia, de dolor, de no poder hacer tus necesidades, de querer correr y no poder levantarte…

Esa noche no se me olvidará en la vida…

Pero entonces te llevamos para que descansaras al fin, te hicieron mas pruebas para ver si, aún con todas las opiniones dadas por especialistas, había alguna posibilidad de que vivieras una vida digna, pero no.

Nuestras camisetas ponen “lo que no se consigue es lo que no se intenta” y Dios sabe que nosotros lo intentamos, por todos los medios.

Esa sensación de verte a mi lado, en mis brazos, con mi mano en tu corazón porque necesitaba sentir exactamente cuando ya no estabas, cuando ya no podias sentir mis besos ni mis caricias, necesitaba que TÚ sintieras ese amor que te dimos durante varios dias, ese amor que, probablemente, nunca antes habias experimentado…

Entonces se paro…

Mi mano se quedo sobre tu cuerpo, cada vez mas inerte, cada vez mas sin vida, sin calor… mis lágrimas inundaban tu gran cabecita, pero tu ya no estabas alli. Tu alma ya estaba corriendo, como tú querías, sobre el arcoiris… un lugar, dicen, donde al fin sois felices y no os hacen daño, un lugar donde ya no sentiis dolor, ese dolor que nos desgarraba el alma cuando te mirabamos.

Lisi, sabes que estarás siempre con nosotros, tus cenizas presiden mi chimenea y presidirán nuestro futuro refugio, porque no nos cansaremos, no cesaremos de ayudaros, de encontraros un hogar, de haceros inmensamente felices…

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Minutos antes de marcharse

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Recién encontrada en la cuneta

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Esperando en el Veterinario

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Uno de los pocos momentos que tuvo esa cara de “felicidad” en 5 dias

 

Nuestra CUBA… te echaremos de menos

CUBA…

Y volveré a recordar esos ojos como el sol brillando ante la oscuridad de tu cuerpo.
Vendré a verte de nuevo y así juntos bailar ese ultimo baile de la vida.
Tus pezuñas en mi piel y mis manos en tu fidelidad más certera.
Te vere correr entre hojas secas y flores,
así sabré que realmente has besado la libertad más sabrosa.
Sentiré que de nuevo saltas sobre el agua,
Intentando morder cada gota de juventud.
Percibire nuevamente tu sonrisa, tu dar sin recibir, tu sencillez.
Sabré alguna vez como ser feliz, aún siendo abandonado.
Porque tu fuiste inmensamente feliz y tragicamente abandonada, aún así supiste quererme; querernos como si nunca hubieras sufrido…
Olvidaré el por qué de tu ida, y sabré que en poco tiempo me hiciste el hombre más feliz de la tierra.

Gracias por todo CUBA

cuba-en-el-cielo

Palma perruna te ama.

Aprenderé tanto de ti…